Artículos
Para maximizar los resultados productivos en la industria global de la producción animal, es importante comprender los retos a los que se enfrentan los animales.
Las soluciones a través de la alimentación pueden favorecer el crecimiento, la salud y el rendimiento general. Adentrémonos en el fascinante mundo de la nutrición animal y su importancia en la agricultura.
El síndrome de inflamación y necrosis porcina (SINS) en cerdos: el papel de las endotoxinas
La producción porcina moderna se enfrenta a un reto cada vez mayor: el síndrome de inflamación y necrosis porcina (SINS), una afección en la que los lechones presentan inflamación y deterioro tisular en las orejas, la cola y las pezuñas, a menudo sin signos de traumatismos físicos causados por otros animales del corral.
Investigaciones recientes señaladas por Nutrex identifican las endotoxinas (lipopolisacáridos o LPS) como el principal desencadenante fisiológico.
Cuando la barrera intestinal se ve comprometida (intestino permeable), estas toxinas bacterianas entran en el torrente sanguíneo, lo que desencadena una respuesta inflamatoria sistémica. Esta inflamación «oculta» desvía nutrientes y energía vitales del crecimiento hacia el sistema inmunitario, lo que provoca trastornos microcirculatorios, pérdidas de rendimiento y problemas de bienestar.
Para combatir estos efectos, el artículo analiza el papel de EndoBan®, una solución especializada diseñada para neutralizar las endotoxinas en el tracto gastrointestinal y reforzar la integridad intestinal. Al mitigar la «carga de endotoxinas», los productores pueden reducir la incidencia de SINS y garantizar que los nutrientes se utilicen para lo que más importa: el rendimiento y la salud óptimos de los animales.
El desafío y el manejo de la salud intestinal de los pollos de engorde en una era de reducción del uso de antibióticos
Mantener la salud intestinal es un reto fundamental en la producción de pollos de engorde sin antibióticos (ABF).
A medida que los productores avícolas reducen o eliminan los antibióticos para cumplir con los requisitos normativos y la demanda de los consumidores, los trastornos intestinales como la disbiosis, la coccidiosis y la enteritis necrótica son cada vez más frecuentes. Un intestino sano es esencial para la absorción de nutrientes, la eficiencia alimentaria, la función inmunitaria y el rendimiento general de las aves.
En los sistemas ABF, los productores deben recurrir a estrategias alternativas para mantener la integridad intestinal, como una nutrición optimizada, bioseguridad, programas de vacunación y prácticas de gestión que promuevan un microbioma intestinal equilibrado.
La supervisión de los primeros signos de alerta, como la calidad de la cama, las heces y las lesiones en las almohadillas plantares, permite intervenir a tiempo, lo que reduce el riesgo de brotes de enfermedades y pérdidas de rendimiento.
Descifrando el intestino del cerdo y sus trastornos
Un intestino sano es la base de la salud, el crecimiento y la rentabilidad de los cerdos.
Más allá de la digestión, el tracto gastrointestinal (TGI) actúa como la primera línea de defensa del cerdo frente a patógenos y toxinas, influyendo en la absorción de nutrientes, la función inmunitaria y la resistencia general. Las alteraciones en la integridad intestinal, comúnmente conocidas como «intestino permeable», desencadenan inflamación, reducen la eficiencia alimentaria y comprometen el crecimiento, lo que repercute directamente en la ganancia media diaria (GMD), los índices de conversión alimentaria (ICA) y la rentabilidad de la explotación.
Las estrategias modernas de producción porcina se centran ahora en salvaguardar la integridad intestinal mediante una nutrición optimizada, la bioseguridad y la reducción del estrés. Al dar prioridad a la salud intestinal en todas las etapas, desde el nacimiento hasta el engorde, los productores pueden minimizar las enfermedades, mejorar el rendimiento del crecimiento, aumentar la eficiencia alimentaria y garantizar la rentabilidad a largo plazo.
Exploración de la relación entre los antioxidantes, el estrés oxidativo y el deterioro de la salud y el desarrollo de los cerdos
El estrés oxidativo representa una preocupación fundamental en los sistemas de producción porcina modernos, ya que afecta a la salud animal, el rendimiento del crecimiento y la productividad general.
Dado que los cerdos están expuestos a diversos factores de estrés ambientales, nutricionales y fisiológicos, como el destete, el estrés térmico, las altas densidades de población y las enfermedades, se produce un desequilibrio entre las especies reactivas del oxígeno (ERO) y las defensas antioxidantes.
Este desequilibrio oxidativo no solo compromete la función inmunitaria y la integridad intestinal, sino que también exacerba las respuestas inflamatorias, lo que afecta a la eficiencia alimentaria y a la calidad de la canal.
Comprender los mecanismos del estrés oxidativo y aplicar estrategias, como la suplementación dietética con antioxidantes y la mejora de las prácticas de gestión, es esencial para promover la resistencia y mejorar la producción porcina sostenible.